
Señales de advertencia del estrés del cuidador:
Cuidar a un padre, una madre u otro familiar puede comenzar con pequeñas ayudas cotidianas y convertirse, con el tiempo, en una responsabilidad que requiere cada vez más tiempo y energía.
A medida que una persona mayor pierde autonomía o necesita más asistencia, es frecuente que la familia asuma nuevas tareas: acompañar a las consultas médicas, organizar la medicación, hacer compras, ayudar con las actividades cotidianas o simplemente estar disponible cada vez que hace falta.
Reconocer cuándo esa responsabilidad empieza a generar sobrecarga también es parte del cuidado.
Hay una diferencia entre ayudar ocasionalmente y asumir buena parte de las tareas que otra persona necesita para desenvolverse en su día a día.
¿Organizás sus horarios, compras y actividades? ¿Lo acompañás diariamente? ¿Tenés que faltar al trabajo o postergar actividades personales para atender sus necesidades?
Cuando el cuidado comienza a ocupar una parte cada vez mayor de tu tiempo, puede ser una señal de que necesitás apoyo.
Tal vez al principio podías ayudar sin demasiadas dificultades, pero las necesidades de tu ser querido fueron cambiando.
¿Cada vez necesita más asistencia? ¿Te preocupa no contar con los conocimientos o la experiencia necesarios para cuidarlo? ¿Te cuesta movilizarlo o ayudarlo físicamente? ¿Sentís que ya no podés sostener el nivel de cuidado que necesita?
Reconocer estos límites no significa que estés haciendo menos por tu ser querido. Significa que sus necesidades pueden haber cambiado y que quizás sea momento de buscar ayuda adicional.
El cansancio constante, la falta de tiempo para vos, las dificultades para sostener el trabajo o las actividades personales y la preocupación permanente pueden generar una sobrecarga que afecta tu bienestar.
También puede aparecer irritabilidad, frustración o dificultad para disfrutar del tiempo compartido con tu ser querido.
Pedir ayuda antes de llegar al agotamiento puede permitirte seguir acompañándolo de una manera más saludable y sostenible.
No existe una única forma de acompañar a un familiar. A veces, contar con apoyo profesional durante algunas horas del día puede ser suficiente. En otras situaciones, puede ser necesario considerar una Estancia Temporal o una residencia permanente.
En Manantiales contamos con diferentes modalidades de cuidado para acompañar las necesidades de cada persona y de cada familia.
Pedir apoyo no significa dejar de cuidar. Puede ser una manera de encontrar un equilibrio que permita que vos también estés bien.
Escribinos por WhatsApp o por email para coordinar una entrevista y conocer las distintas alternativas de cuidado disponibles.